Carisma

Amar a Cristo, ayudándole en la salvación de sus almas atrapadas por el mal, hoy. (“...he bajado del cielo no para hacer mi voluntad, sino la Voluntad de mi Padre.  Y ésta es la Voluntad de mi Padre: que ninguno de éstos que Él me ha dado, se pierda...”  (Juan 6-38).

Los MUJ parten de la centralidad teológica del Mandamiento del Amor. Es Voluntad de Dios que todos los hombres se salven, y la salvación del ser humano consiste en descubrir el amor infinito y misericordioso del Padre, revelado en el Hijo, y vivirlo en su día a día: Amar a Dios por encima de todo y amar al prójimo como a uno mismo, es decir, amando su salvación tanto como la propia.

Para vivir la voluntad de Dios y descubrir su amor infinito, el ser humano encuentra numerosos obstáculos. Está sometido constantemente a la tentación del mal y del error, haciéndole confundir el mal con el bien, distrayéndole de su auténtica vocación, impidiéndole encontrarse con la felicidad plena.

Los MUJ ayudamos a vivir esta realidad a las almas, a entender en qué consiste el amor a Dios por encima de todo y la salvación del prójimo tanto como la propia. Comprendiéndole en nombre de JHS, lo cual despierta su fe. Consolándole en nombre de Jesucristo, lo cual despierta su esperanza. Y acompañándole en nombre de Jesucristo, lo cual le lleva a descubrir la caridad.

El ser humano necesita discernir en sus acontecimientos de cada día aquello que es la Voluntad de Dios, que le conduce a su felicidad plena o a la de los demás, y aquello que le aparta de esa Voluntad de Dios y le lleva a construir su vida desde el egoísmo, la autosatisfacción, y las metas equivocadas que no le llevan a su auténtica realización. La liberación de todas las ataduras que impiden al ser humano cumplir la voluntad de Dios y vivir en correspondencia a su infinito amor.

Por María, quédate en nosotros Jesús.